¿Guerra? contra el Narcotráfico
Publicado: 15/05/2009 | Por: Claudio | Categorías: Marcos, Metáforas | Etiquetas: Colin Powell, Felipe Calderón, Frank Luntz, México, Narcotráfico | Tienes algo que decir »
Métaforas que matan
Uno de los problemas de mayor envergadura que ha enfrentado el gobierno mexicano es la llamada “Guerra contra el Narcotráfico”. De esta forma a denominado a las medidas que ha emprendido contra los carteles de las drogas que operan en el país. Quizás la cercanía ideológica con el anterior gobierno de los Estados Unidos, junto a la cercanía geográfica, hacen tener una similitud a la “guerra” del gobierno de Bush, la que llamó Guerra contra el Terrorismo.
Actualmente, es de conocimiento público que la principal deserción del primer gobierno de Bush, Collin Powell, se debió a que el ex Secretario de estado no compartía el desarrollo de la “Guerra contra el Terrorismo”, por cuatro razones centrales: como guerra carecía de un frente y campos de batalla claros y definidos, no estaban establecidas cuales serían las batallas a ganar, no habían criterios para evaluar si se estaba ganando o avanzando en la guerra, los costos humanos y materiales no pueden ser asociados directamente a avances en el “campo de batalla” o en la guerra en general. Afganistán, Irak y Al Qaeda, constituyen tres frentes completamente diferentes y difícilmente comparables en términos de táctica y estrategia militar, así como de propósitos estratégicos de seguridad global específicos para la seguridad nacional de los Estados Unidos.
Al paso de los años, las aprensiones de Powell se confirmaron en los hechos, con el actual descalabro de la guerra en Afganistán, donde la lucha contra el Talibán está lejos de acabar, en Irak no ha visos de pacificación y menos del establecimiento de una democracia (que pasó a ser el objetivo luego de la caída de Saddam Hussein y la toma de control de sus recursos petroleros por parte de los consorcios estadounidenses) y aún sigue operativa la red de Al Qaeda y no se ha logrado la captura o eliminación de Osama bin Laden.
Si observamos los hechos, luego de iniciada la “Guerra contra Narcotráfico” vemos que la pérdida de vidas ya supera con creces a todas las muertes en la guerra en Irak, las disputas territoriales y de liderazgo han desatado una guerra abierta entre los carteles de la droga y no hay acuerdo entre los actores políticos y militares de cual es el indicador de avance en esta “guerra”, algunos lo miden en el monto de la droga decomisada, pero no hay evidencia que el combate al microtráfico local afecte la viabilidad económica de los carteles, la única consecuencia ha sido el incremento de los precios locales generando mayores incentivos para la entrada de nuevos actores en el mercado nacional.
La denominación de “Guerra contra el Terrorismo” sirvió para avanzar en los objetivos geoestratégicos de las fuerzas conservadoras estadounidenses y a sus aliados en el campo del petróleo. Los propósitos cambiantes de la guerra fueron útiles en un período importante del gobierno de Bush, pero terminaron por debilitarse con la expiración del segundo período presidencial.
Actualmente, a menos de la mitad del gobierno de Felipe Calderón, no se observan los avances de la “guerra” a nivel público o en la percepción ciudadana, a pesar de la gran cantidad de indicadores que el gobierno entrega periódicamente en torno a los líderes de los carteles que son apresados, las armas incautadas, las erradicaciones, etc., producto de los distintos operativos que realiza el ejercito a nivel nacional, por el contrario, hay una percepción de aumento de la inseguridad por parte de la ciudadanía.
Probablemente, como es práctica común en el país, la denominada Guerra contra el Narcotráfico, pase a convertirse en algo cotidiano y no sea noticia pública lo que terminara convirtiendo a estas iniciativas en operativos puntuales y geográficamente acotados. Quizás es el momento de redefinir el nombre y reconvertirlo no sólo en su denominación sino en definir alcances claramente evaluables. En el futuro es recomendable poner mayor atención a las consecuencias no previstas al denominar a una estrategia de una u otra forma, como dice Franz Luntz “It’s Not What You Say, It’s What People Hear”.













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