Publicado: 25/05/2009 | Por: Claudio | Categorías: Destacado, Metáforas, Storytelling | Etiquetas: Comunidad, Empresas, Liderazgo, Mercados | Tienes algo que decir »

En Europa y Estados Unidos ya existe una tradición y disciplina para utilizar en distintas áreas y campos de acción al Storytelling, un ámbito bastante desarrollado es el campo del liderazgo, entendido en un sentido amplio, liderazgo de marca, negocios, organizacional y político, entre otros.
En este ámbito, al menos, existen las siguientes utilidades:
Producir Confianza
Todo proceso de cambio –y de crisis– produce tensiones e incertidumbre, las personas siempre buscan maneras de relacionarse a través de la confianza, un líder tiene un campo de acción fértil en este dominio. Toda red de clientes, audiencia y ciudadanos requiere conocer quién es su líder, es muy difícil dirigir personas a través de procesos de cambio y crisis, si no existe confianza en el líder. Producir confianza no sólo por las promesas que haga el lider y su evaluación del cumplimiento que haya tenido en el pasado, también por la sinceridad y cercanía que el líder tenga con las inquietudes de las personas. Para conseguir lo anterior las personas tienen que saber quien es, de donde proviene, cuales son sus valores, etcétera.
Es conveniente utilizar un storytelling basado en hechos personales, que muestren una fortaleza, pero también una debilidad, de esa forma revelar los aprendizajes que significaron para el líder el vivir esas experiencias, también develar la intimidad personal a través del storytelling es una forma muy eficaz de inspirar a otras personas y crear vínculos. Al contrario de lo que muchos creen, un líder respetado y admirado, pero por sobre todo querido, al utilizar el storytelling sobre un error personal, puede causar el efecto paradójico de generar más confianza y apertura en sus seguidores, clientes y colaboradores. Parte del fenómeno es que se produce una conexión emocional cuando ellos ven que su líder es capaz de fallar y reconocerlo. Muchos líderes algunas veces parecen “distantes”, incapaces de relacionarse o de entender los problemas de sus clientes, seguidores, ciudadanos o colaboradores. En esos casos, el uso del storytelling es útil para mostrarles que comprenden sus problemas y dilemas cotidianos, puede ser una estrategia útil que generará confianza.
Expresar valores
El storytelling permite definir y difundir valores fundamentales. Evidentemente, la narrativa no va a implantar por sí misma los valores, se requiere que el líder los viva continuamente, es decir que exista una coherencia entre el storytelling que hace y las acciones que emprenda. La coherencia en los actos de ser explícita tanto del storytelling como del narrador, el líder debe ser y vivir su storytelling.
Cuando el propósito es difusión de valores, el storytelling tiende a seguir el estilo de las parábolas, relatos en un pasado indefinido, con una ambientación no muy detallada, pero lo básico para dar contexto al público, con hechos y personajes que podrían ser hipotéticos pero posibles o al menos creíbles.
Producir acción
Si nos fijamos en los propósitos del liderazgo, uno de los principales es el lograr el cambio en las personas. Para ser efectivos, es fundamental que el líder logre comunicar e inspirar a sus, clientes, seguidores y colaboradores de modo que se apropien y asuman con emoción los cambios complejos que enfrentarán. Utilizar un storytelling que les permita visualizar, desde el contexto actual, la necesidad de la transformación, pero también la orientación del cambio y sus efectos concretos, para luego facilitarles la acción en esa dirección. También es necesario tener en cuenta la relación personal del líder con su audiencia. El producir una apertura siempre será más fácil a través de un relato breve que evoque alguna preocupación que se busca abordar.
Colaborar para construir un futuro
Un campo de acción fundamental del líder es preparar a los demás para lo que viene, ya sea en los términos concretos de un contexto actual o en los más conceptuales propios de una visión de futuro. Una visión de futuro no pasa de ser un ideal hasta que los seguidores la comparten, aceptan y se apropian de ella. La utilización del storytelling para comunicar la visión se apoya en que facilita crear “mapa mental” que permite saber cuales son los aspectos importantes y como alcanzarlos. Permite llevar a los colaboradores a donde la compañía, organización o comunidad desea moverse.
Publicado: 12/05/2009 | Por: Claudio | Categorías: Destacado, Marcos, Metáforas, Storytelling | Etiquetas: Barak Obama, Conservadores, Estados Unidos, Partido Demócrata | Tienes algo que decir »

En el mensaje al Congreso que el Presidente Obama se apresta a dar, los expertos harán hincapié en las ejes de las cuestiones políticas: el sistema bancario, la educación, la energía, el cuidado de la salud. Pero más allá de la política, habrá una visión de América y una visión moral y una visión de unidad que los expertos suelen perder.
Lo que falta es el Código Obama. En aras de la unidad, el Presidente tiende a expresar su visión moral indirectamente. Al igual que otros auto‐consciente y altamente articular oradores, se conecta con su público mediante lo que los científicos cognitivos llaman “inconsciente cognitivo”. Hablando naturalmente, que permite conectar con la estructura más profunda diciéndolas en ideas simples. Si le siguen, las ideas profundas se comunican inconscientemente y automáticamente. El Código es la forma más eficaz de llevar al país en torno a los valores fundamentales.
Para los partidarios del Presidente, es crucial para entender el Código, a fin de poder hablar abiertamente acerca de los antiguos valores que nuestro nuevo Presidente está comunicando. Es necesario porque decenas de millones de estadounidenses (los conservadores y progresistas) aún no perciben el cambio fundamental que Obama está produciendo.
La palabra “código” se puede referir a un sistema de comunicación o bien moral. El Presidente Obama ha integrado las dos. El Código Obama es de moral y lingüística a la vez. El Presidente está utilizando su enorme capacidad como comunicador para expresar un sistema moral. Como él ha dicho, los presupuestos son documentos morales. Su programa económico está ligado a su sistema moral, y se discute en el Código, como lo son casi todas de sus otras políticas.
Detrás del Código Obama se mueven siete fundamentos intelectuaes que creo son históricamente, en la práctica, y cognitivamente adecuados, así como también políticamente astutos. No son todos evidentes, y que conjuntamente pueden parecer misteriosas. Esa es la razón por la que vale pena hacer una clarificación uno por uno.
Los valores sobre los programas
El primer paso es distinguir los programas de los sistemas de valores que representan. Cada política tiene un aspecto material, los ejes concretos de las propuestas tienen aspecto cognitivo implícito que representa los valores y las ideas detrás de las iniciativas. El Presidente sabe la diferencia. Entiende que los que se ven a sí mismos como “progresistas” o “conservador” con demasiada frecuencia estas palabras se definen en términos de programas en vez de valores. Incluso los programas defendidos por los progresistas pueden no encajar con lo que el Presidente considera que son los valores fundamentales del país. Él está tratando de alinear los programas de su gobierno con esos valores.
La potencial oposición vendrá no sólo de los conservadores que no comparten sus valores, pero al igual que mucho de los progresistas, que cometen el error de pensar que los programas son los valores y progresismo se define por una lista de programas. Cuando algunos de esos programas son de corte económico pueden ser secundarios o no esenciales, inevitablemente sus defensores ven esto como un giro conservador en lugar de avanzar un paso dentro de una visión moral que comparten con el Presidente.
Los Valores son el Progreso de los Valores de Estados Unidos
El Presidente Obama entiende lo fundamental que son los “valores americanos”. En “Moral Política”, describí lo que encontré implícito, a menudo inconsciente, detrás de los sistemas de valores progresistas y conservadores. El Pensamiento progresista se apoya, en primer lugar, sobre el valor de la empatía, ponerse en los zapatos de otras personas, ver el mundo a través de sus ojos, y por lo tanto cuidar de ellos. El segundo principio es que actúen con responsabilidad, tanto para uno mismo y a los demás, la sociedad, así como también con responsabilidad individual. El tercero es actuar para mejorar a nosotros mismos, nuestro país y al mundo, lo que Obama ha llamado una “ética de la excelencia” hacia la creación de “una Unión más perfecta”.
La lógica es simple: La empatía es la razón por la que tenemos los valores de la libertad, la equidad y la igualdad, para todos, no sólo para determinadas personas. Si nos ponemos en los zapatos de los demás, nosotros queremos que todos sean libres y tengan un trato justo. Empatía connecta con la igualdad: nadie debe ser tratado peor que cualquier otra persona. La empatía nos lleva a la democracia: para evitar ser objeto indefinidamente a los caprichos de un gobernante opresivo e injusto, tenemos que ser capaces de elegir quien nos gobierna y que necesitamos un gobierno de leyes.
Obama ha sostenido que lo que yo, en mis escritos, ha llamado a los valores “progresista” los valores fundamentales. Desde su perspectiva, no son progresistas, son sólo valores americanos.
Por George Lakoff
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