“Cuando pien­sas que lo único que te falta son pal­abras, lo que real­mente te fal­tan son ideas” George Lakoff

¿Cambio Climático o Calentamiento Global? Depende de lo conservador, influenciable o ignorante que seas

Publicado: 18/08/2009 | Por: Claudio | Categorías: Destacado, Marcos, Metáforas | Etiquetas: , , | 1 Comentario »

Calentamiento Global

Escuchar hablar a ambi­en­tal­is­tas e incluso a ecol­o­gis­tas rad­i­cales de “Cam­bio Climático”, nos mues­tra el inmenso poder de los encuadres y metá­foras usa­dos por los con­ser­vadores a través de los medios de comu­ni­cación. Sin embargo, a pesar de su poder en los medios, los con­ser­vadores y los pseudo‐progresistas al uti­lizar este lenguaje están rev­e­lando una debil­i­dad, si ponemos aten­ción ver­e­mos que las pal­abras que usan están inten­tando condi­cionar nues­tras inter­preta­ciones para obviar un fenó­meno que les resulta inco­modo. Sigue leyendo »


La oportunidad del Storytelling

Publicado: 21/05/2009 | Por: Claudio | Categorías: Metáforas, Storytelling | Etiquetas: , , , , , , | Tienes algo que decir »

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La cri­sis financiera y económica global ha mar­cado el quiebre en el dominio abso­luto de los “téc­ni­cos” aso­ci­a­dos al pen­samiento neolib­eral, pero tam­bién a todo un enfoque tec­nocrático que ha pre­dom­i­nado en la política y en los nego­cios en los últi­mos 25 años. El dis­curso político y de nego­cios aso­ci­a­dos sólo a la enu­meración de cifras y datos, “pro­gra­mas de acción” y “políti­cas”. Este sen­tido común atrav­esó todo el espec­tro ide­ológico, una anéc­dota de la última cam­paña pres­i­den­cial en Chile, en el comando de la actual Pres­i­denta Bachelet, frente a cualquier prop­uesta que se ale­jara de lo que George Lakoff llama la “la metá­fora del mar­ket­ing”, la respuesta de los prin­ci­pales líderes pro­gre­sis­tas era “¿Hay dato para eso?”, dando así a las encues­tas y datos un poder omní­modo para val­i­dar el dis­curso y acción política.

Sin embargo, después de tanta arro­gan­cia tec­nocrática, los vien­tos de cam­bio se impo­nen paso a paso, ya nos man­i­festa­ban Kjell Nord­strom y Jonas Rid­der­strale en Funky Busi­nesslos direc­tores Gen­erales son con­ta­dores de his­to­rias gen­erales”. La necesi­dad de una política del sto­ry­telling que inter­prete, que le dé sen­tido a la “real­i­dad” y que con­vierta en comu­ni­cación el proyecto político, es una nueva opor­tu­nidad para la human­ización de la política en el siglo XXI, la que ya comenzó antes en el mundo de los nego­cios.

Muchos int­elec­tuales, políti­cos, ejec­u­tivos y los orto­doxos de la téc­nica augu­ran la con­t­a­m­i­nación política y de los nego­cios y la política por parte de unos dem­a­go­gos manip­u­ladores o por unos incom­pe­tentes pero con una buena nar­ra­tiva, ambos sin sus­tento o fun­da­mento prác­tico. Sin embargo, George Soros, que nadie podrá cal­i­ficar de incom­pe­tente en el mundo de los nego­cios, nos dice que “la causa de la cri­sis no son los espec­u­ladores, sino cómo la gente en Wall Street anal­iza las cosas por la per­cep­ción que tienen, no por la real­i­dad de las cosas”, lo cual está ínti­ma­mente rela­cionado con las his­to­rias que la gente escucha y el relato que los anal­is­tas y otros actores hacen acerca del futuro. La cri­sis financiera actual, no fue pre­vista y mucho menos en la inten­si­dad que ha ocur­rido, mostrando una vez más las carec­n­cias de las dis­ci­plinas que se pre­sen­tan como cien­cias con capaci­dad pre­dic­tiva.

Pero enfo­qué­monos en el campo político. ¿Es posi­ble pro­ducir cam­bios sin may­orías democráti­cas?; ¿Las may­orías no se con­struyen acaso en el campo del debate?; ¿La con­struc­ción de may­orías no son un campo pro­pio de la seduc­ción?; ¿Por qué muchos antiguos exper­tos tiene tanto recelo a estos nuevos enfo­ques?

Al pare­cer, hay dos fuentes de resisten­cia; la primera, aún se sigue pen­sando en el par­a­digma racional­ista, que se tra­duce en que las per­sonas se ori­en­tan en fun­ción de sus intere­ses, por lo cual hay que conec­tar con la gente entorno a éstos y así las per­sonas racional­mente apo­yaran lo que se les planteé. Sin embargo, como nos aclara Lakoff, las per­sonas no pien­san de esa man­era, ya lo mostraron Kah­nema (Pre­mio Nobel de Economía) Tver­sky, a pesar de eso, la may­oría de la dis­ci­plina económica está basada en el supuesto de la racional­i­dad del con­sum­i­dor, quien actúa en torno a su interés. La segunda, pareciera ser que muchos pre­fieren que les den la razón antes que per­suadir al otro. Mucha arro­gan­cia tiende a posi­cionarnos en la como­di­dad de int­elec­tual de lo “puro” o lo “real”, mien­tras los quienes se atreven a cor­rer ries­gos de hacer algo difer­ente y sus poderes fác­ti­cos, ganan espa­cios cul­tur­ales y valóri­cos, pero tam­bién elec­ciones.

Muchos políti­cos pre­fieren tener der­ro­tas antes de cam­biar sus méto­dos, pre­fieren tener der­ro­tas “auto­com­plac­i­entes”, sin embargo esas der­ro­tas no son más que der­ro­tas . Siem­pre las der­ro­tas retrasan los cam­bios. Las urgen­cias de cam­bio y trasfor­ma­ción no hacen viables las alter­na­ti­vas de la dis­tan­cia de los que nunca se con­t­a­m­i­nan, pero que nunca ganan.

Los int­elec­tuales y políti­cos “ilu­mi­na­dos” que no com­pren­den la “irra­cional­i­dad” de sus audi­en­cias, les cuesta enten­der porque su pueblo no escucha a sus pro­fe­tas de la racional­i­dad, está incom­pren­sión siem­pre es depre­siva.

Más que nunca reque­r­i­mos cul­ti­var un sto­ry­telling, com­par­tirlo y masi­fi­carlo, pero tam­bién es nece­sario más que nunca escuchar si bus­camos que nos escuchen. Ya no existe el líder que siem­pre habla y la audi­en­cia sólo escucha, la metá­fora del emisor‐mensaje‐receptor ya caducó. La con­ver­sación y el diál­ogo es el parte de la inter­ac­ción “nat­ural” la nueva sociedad. Las her­ramien­tas y las prác­ti­cas sociales hacen que el éxito pase por las platafor­mas que gen­eran con­ver­sación, El Man­i­fiesto Clue­train nos dice que “los mer­ca­dos son con­ver­sa­ciones”. Para tener mayor lid­er­azgo político reque­r­i­mos cul­ti­var una mayor capaci­dad de diál­ogo y de con­ver­sación.

A pesar de estar más conec­ta­dos muchas per­sonas se sien­ten más solos, en un con­texto de cri­sis y frac­turas de las vie­jas tradi­ciones sociales, la gente enfrenta la incer­tidum­bre del futuro muchas veces con miedo, exper­i­men­ta­rlo solo y ais­lado lo hace muchas veces más duro. Esta sociedad plural, con menos certezas y con más con­flic­tos nece­sita urgen­te­mente con­ver­sar, para no sen­tirse sola y sin hor­i­zontes. El dis­curso tec­nocrático no logra conec­tar con estas emo­ciones, pero tam­poco ha tenido la capaci­dad de traer certezas y mucho menos ha traído nuevos hor­i­zontes.

Pro­ducir esper­an­zas en los ciu­dadanos, no sólo en los con­sum­i­dores, para creer que exis­ten nuevas opor­tu­nidades y que es posi­ble un futuro mejor, nos lleva a con­struir una política de emo­ción de esper­an­zas com­par­tidas y prome­sas más allá de la “lis­tas de com­pras”. La actu­al­i­dad no nos pre­senta indi­cios que logre­mos un futuro con­fort­able, muchas per­sonas están viendo ame­naza­dos sus puestos de tra­bajo, nego­cios y fuentes de ingre­sos, pero tam­bién enfrenta­mos un con­texto com­plejo con el calen­tamiento global, el ter­ror­ismo, la ampliación de las difer­en­cias sociales y las nuevas. Reque­r­i­mos pro­ducir un sto­ry­telling capaz de generar una esper­anza colec­tiva que per­mita con­struir com­pro­miso colec­tivo, que pueda ofre­cer con­fi­anza a los ciu­dadanos.


El Storytelling de Acurio: Política Gastronómica

Publicado: 18/05/2009 | Por: Claudio | Categorías: Storytelling | Etiquetas: , , , , , , | Tienes algo que decir »

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La man­era en que la gente percibe los fenó­menos es cen­tral para for­mar una opinión en las per­sonas, pero más aún, tam­bién influye en las creen­cias de las per­sonas acerca de como son “real­mente” esos fenó­menos. Las com­pañías y los líderes no requieren dar fun­da­men­tos de lo que cuen­tan, más bien traen un relato escenifi­cado.

Una marca es una his­to­ria

Gastón Acu­rio, el chef peru­ano más recono­cido mundial­mente, es un buen ejem­plo donde su iden­ti­dad pública a –soci­ada a las dis­tin­tas mar­cas de sus restaurantes‐  juega un rol y tiene un relato más allá del campo gas­tronómico; “Mi tra­bajo es lle­var la gas­tronomía peru­ana al mundo, poner una ban­dera de lid­er­azgo en países acos­tum­bra­dos a man­darnos el men­saje de que ellos son los únicos capaces de esto y no nosotros”.  Acu­rio en este relato se aso­cia del­i­cada­mente a las nar­ra­ti­vas ide­ológ­i­cas de la “dom­i­nación” con visos de nacional­ismo; “Nos enseñaron a ser ciu­dadanos pre­des­ti­na­dos a ser ter­cer­mundis­tas. Ciu­dadanos de segunda cat­e­goría expor­ta­dores de mate­rias pri­mas, impor­ta­dores de pro­duc­tos ter­mi­na­dos, lo impor­tado es bello, lo nacional es feo, entonces la cocina emerge como una reac­ción a eso y con­ta­gia a todo el país con ese sen­timiento y hoy el peru­ano se siente orgul­loso de serlo”.

Al ritmo del con­texto

Este sto­ry­tlling está ha ido desar­rol­lán­dose con un cierto ritmo, hace un par de años sólo la primera cita era fre­cuente en el dis­curso de Acu­rio, lo que podríamos lla­mar etapa difusión desar­rol­lista (“si abri­mos miles de restau­rantes peru­anos en el mundo podemos acabar con el sub­de­sar­rollo de nue­stro país”), pos­te­ri­or­mente fue incor­po­rando nuevos ele­men­tos ya más ide­ológico aso­ci­ado a la crítica del mod­elo de desar­rollo basado en la exportación de mate­rias pri­mas (“Ciu­dadanos de segunda cat­e­goría expor­ta­dores de mate­rias pri­mas”). Esta variación de la nar­ra­tiva no ha sido casual, ha ido siendo con­struyén­dose en para­lelo al crec­imiento de su iden­ti­dad y a la ampliación de su red de restau­rantes en el mundo, tam­bién los cam­bios en los “vien­tos” ide­ológi­cos mundi­ales. No esta­mos diciendo que Acu­rio esté en medio de un pro­ceso de trans­for­ma­ción de su pen­samiento, más bien está expre­sando su relato en fun­ción de cómo han ido cam­biando las ten­den­cias políti­cas mundi­ales.

En una red de soporte

Este relato va con­struyendo un orden, no nece­sari­a­mente fic­ti­cio, ya que hay acciones sociales que Acu­rio está desar­rol­lando que van con­fig­u­rando una per­cep­ción de real­i­dad conc­reta y en una direc­ción definida. Dado que vamos artic­u­lando una mez­cla de razón y de ilusión, parte cen­tral de este relato es que sea reit­er­ado y repetido y por medios y for­matos diver­sos.

La audi­en­cia de Gastón Acu­rio, va siendo reforzada con un relato estruc­turado, cada vez más amplio y a la vez más reit­er­ado. Toda la arqui­tec­tura de su relación con los medios e incluso en sus restau­rantes está coor­di­nada de esa forma, o al menos va siendo coher­ente.

Tam­poco se trata que Acu­rio enfrente sólo el desafío de con­struir un relato con una ori­entación, social y política (a pesar que el la denomine “política gas­tronómica”), él se siente parte de un movimiento (“los cocineros del Perú somos un movimiento que lo único que busca es hacer de la gas­tronomía un instru­mento de desar­rollo económico y social. Ser expor­ta­dores de ten­den­cias de con­sumo”). Una red y movimiento de “expor­ta­dores de ten­den­cias de con­sumo”,  que aunque sea real o fic­ti­cio, le gen­era una red más allá de sus nego­cios o al menos gen­era la ilusión de su exis­ten­cia. Esta red es clave para que las per­sonas vean que el relato tiene un soporte más allá del per­son­aje y per­mita con­fig­u­rar un red de mayor tamaño, ya que sus clientes se pueden sen­tir tam­bién parte del movimiento.

Con un encuadre

En el con­texto político y económico de cam­bio en el lid­er­azgo mundial el reem­plazo de Bush por Obama, de cri­sis económica y tam­bién de rup­tura con los par­a­dig­mas de desreg­u­lación del mer­cado, Acu­rio asume que su pos­tura política es un imper­a­tivo moral, ya no es una opción ide­ológ­ica y política, sino una cuestión de ética, al declarar: “en el Perú es obligación moral ser de izquierda. Porque es un país con mucha pobreza y todas las políti­cas tienen que estar en fun­ción de esas per­sonas que son la may­oría. Una izquierda no enten­dida como el con­trol de la activi­dad pro­duc­tiva por parte del Estado, no una izquierda que le quita al rico para darle al pobre, sino que como una serie de acciones del Estado para dar­les her­ramien­tas a los no favore­ci­dos para que puedan ser creadores de riquezas”. Como vemos tiene una pos­tura socialdemocráta pero con una fuerte emo­ción de izquierda. Este encuadre asume al Estado como un actor pro­tec­tor y activo en la economía. Las metá­foras uti­lizadas (her­ramien­tas, no favore­ci­dos, creadores de riqueza”) per­miten pro­ducir una inter­pretación amplia de las acciones posi­bles de desar­rol­lar para lograr ese obje­tivo, no son casuales y tam­poco neu­tras.

Lo ante­rior se ve reforzado con la car­ac­ter­i­zación que hacer de las clases sociales de Perú pero que podrían ser aplic­a­bles a toda Lati­noamérica, donde después del imper­a­tivo moral de su opción política lo refuerza con una división explícita respecto a la respon­s­abil­i­dad: “la clase tra­ba­jadora es muy amable, de una bon­dad y una pacien­cia a prueba de todo. La clase dom­i­nante nunca ha estado a la altura de sus respon­s­abil­i­dades”. Esta declaración es acom­pañada con una res­olu­ción de cam­bio: “Tengo claro es que mi gen­eración no está dis­puesta a ser igual que la ante­rior. No esta­mos dis­puestos de que nos acusen de no haber estado a la altura de nues­tras respon­s­abil­i­dades”.

Como vemos los ele­men­tos claves de lo que Salmón llama el “cuadrado mágico”, están pre­sentes en la iden­ti­dad de Gastón Acu­rio, obser­va­mos clara­mente como los chefs tienen hoy muchas más opor­tu­nidades de con­ver­tirse en fig­uras públi­cas o cele­bri­dades, pero tam­bién son una marca y todas las mar­cas son un relato. Cualquier político, líder en algún ámbito o com­pañía que no tome en cuenta estos ele­men­tos, más aún en el con­texto actual con las poderosas fuerzas de las redes sociales en Inter­net y los cam­bios que están ocur­riendo en los medios elec­tróni­cos tradi­cionales, siem­pre estará en una gran desven­taja frente a quien maneje estos aspec­tos como parte de su estrate­gia y “ser” como iden­ti­dad pública.

* Citas extrac­tadas de una entrvista en el perídico Mer­cu­rio de San­ti­ago, Chile.